Los viñedos en Mas de Cabrera cerca de Gandesa fueron establecidos originalmente en el siglo 20 por la familia Aubanell, miembros leales de la cooperativa Gandesa. Desafortunadamente debido a una enfermedad, Jorge, conocido por todos como Ganxi, ya no podía cuidar la tierra y decidió venderla.

Las viñas se encuentran situadas a una altitud de unos 400 metros sobre el nivel del mar. Los suelos de la Terra Alta son calcáreos y arcillosos, pobres en materia orgánica.

Es el clima Mediterraneo característico de la zona el que marca el carácter de los vinos, finos y distinguidos por su fuerza y carácter. Se caracteriza por las bajas temperaturas durante el invierno y elevadas durante el verano, con pocas precipitaciones. Otra característica es la abundante insolación de la zona i el equilibrio entre los dos vientos dominantes, el Cierzo, proveniente del interior, y el Garbí, proveniente de la costa mediterránea.

Nuestra filosofía en el viñedo siempre se ha regido por lo que los franceses denominan “Lutte Raisonée”. Esto se traduce literalmente como «lucha razonada», pero quizás se traduzca mejor como «cultura sostenible».

La Cultura Sostenible es un compromiso entre métodos “gratis para todos” y orgánicos / biodinámicos, con más flexibilidad y la posibilidad de usar algunos químicos y pesticidas, pero con menos frecuencia y de manera menos agresiva que los productores convencionales. Creemos que, practicado concienzudamente, este método se asemeja al cultivo orgánico en muchos aspectos, excepto por el uso ocasional, aunque sea mínimo, de productos químicos no «orgánicos».

Por ejemplo, no usamos herbicidas en el viñedo, preferimos arar y cultivar el suelo para controlar el nivel de crecimiento de malezas. Y también reconocemos los beneficios para el suelo de los cultivos de cobertura que luego se vuelven a arar para enriquecer el suelo.

Aparte del arado, todo el trabajo del viñedo, desde la poda de invierno hasta la vendimia, se realiza a mano. Al hacer esto, nos aseguramos de estar muy conectados con nuestras viñas y sus necesidades y, por lo tanto, aseguramos un futuro sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Tras las mejoras en el régimen de agricultura ecológica, y con el mercado cada vez más exigente, en 2020 tomamos la decisión de convertirnos a prácticas ecológicas certificadas, un procedimiento que tarda tres años en completarse.

BACK